| 000 | 02986nac a2200277 a 4500 | ||
|---|---|---|---|
| 003 | Co-PeBPM | ||
| 005 | 20241207210547.0 | ||
| 007 | ta | ||
| 008 | 241207s1992 ck |||| |||| 00| 0 spa d | ||
| 020 | _a9586143538 | ||
| 040 |
_aCo-PeBPM _bspa _cCo-PeBPM _erda |
||
| 041 | _aspa | ||
| 082 | 0 | 4 |
_aCo863 B957vu _222 |
| 100 | 1 | 0 |
_aBurgos Cantor, Roberto _eautor |
| 245 | 1 | 0 |
_aEl vuelo de la paloma _b: Concierto de amor a tres voces, vuelo que hace el lector elevado en las visiones de una ciudad que se construye ante sus ojos _c/ Roberto Burgos Cantor |
| 250 | _aPrimera edición | ||
| 260 |
_aBogotá, Colombia _b: Planeta Colombiana Editorial _c, 1992 |
||
| 300 |
_a327 páginas _c21 centímetros |
||
| 500 | _aContiene datos biográficos del autor en la solapa del texto | ||
| 500 | _aSubtítulo tomado de la pasta del texto | ||
| 520 | _aPuede uno caer en la tentación de considerar que el vuelo de la paloma es una novela de amor, cuando es una novela de amar, así, en infinitivo; más aún en gerundio una novela de amando. Los hechos novelados no sucedieron, están sucediendo en un presente activo y continuo. Burgos Cantor, más que echar mano al recurso de la memoria, apela al conjuro; más que evocar, invoca y, más todavía que invocar, provoca. El conjuro provocativo es una operación mágica, un rito verbal inquietante, prodigioso, ultra e intra poético, que él celebra como contadísimos escogidos en el ámbito narrativo de la lengua hispánica contemporánea. Su primer libro que, esquinada y sugestivamente, se llama lo amador, testimonia que el novelista cultivaba desde muy temprano el procedimiento del conjuro verbal, procedimiento sutil y magistral que Burgos Cantor va llevando a la exaltación en sus libros posteriores: la inolvidable novela el patio de los vientos perdidos y los cuentos insomnes de de gozos y desvelos. El exquisito tejido verbal es, además de bellísimo, a un tiempo revelatorio y celebratorio. ¿Qué revela? La hondura de lo verdadero, el temblor de lo inasible, la fugacidad de lo perpetuo. ¿Qué celebra? el gozo genesíaco de narrar como quien canta; el honor generoso de despertar la voz de su pueblo; el placer cómplice de provocar sueños y deseos, de acuciar apetitos y vigilias; el placer de andar y desandar, por las callejas de la entraña, a una ciudad entrañable, Cartagena de indias, su amnios propio, la tierra de su nacimiento y del nacimiento de sus sabores recreados, de sus olores, de sus paraísos, de sus dolorosos infiernos (que los hay también), de sus experiencias tempranas del amor y del sexo, del amar y el amando. Y también la tierra de su mar originario, fertilizador y nupcial. Todo en una gran novela, de las que sólo puede escribir, con ojos asombrados, un adulto niño, y leer, con ojos deslumbrados, un niño adulto. | ||
| 650 | 1 | 4 |
_aLiteratura colombiana _2LEMB |
| 650 | 1 | 4 |
_aNovela colombiana _2LEMB |
| 942 |
_2ddc _cBK _n0 |
||
| 999 |
_c60419 _d60419 |
||