000 01954cac a2200229 a 4500
003 Co-PeBPM
005 20240828200540.0
007 ta
008 231129s1982||||xx |||||||||||||| ||spa||
020 _a848920914X
040 _aCo-PeBPM
_bspa
_cCo-PeBPM
_erda
082 _a070.44 C112m
_222
100 _aCaballero-Klim, Lucas
_eautor
245 0 _aMemorias de un amnésico
_c/ Lucas Caballero-Klim
260 _aBogotá, Colombia
_b: El Áncora Editores,
_c1982
264 _aBogotá Colombia : El íncora Editores
300 _a177 páginas
_bIlustraciones en blanco y negro
_c20 centímetros
500 _aIncluye índice
520 _a«Satie ha dicho que el piano, "como el dinero, no resulta agradable más que a quien lo toca": eso tranquiliza a alguien como yo, malquistado de nacimiento con la música instrumental. Eso hace también que lamente haber comprendido demasiado tarde, después de su muerte, al individuo excepcional que fue y al que un telón de espinas -su malicia, sus estudiados tics- me ocultaba... El tránsito del siglo XIX al XX no ha producido ninguna evolución de espíritu tan fascinante como la suya. Tendida entre dos puntos extremos, los místicos y Platón, durante treinta años la fatalidad del espíritu moderno ha consistido en hacer vibrar la cuerda de Satie al unísono con las de su compatriota Alphonse Allais y, más aún, de Alfred Jarry. No conozco mayor escuela de libertad con respecto a todas las convenciones, ni otra sonrisa más traviesa y, a la postre, tan punzante por encima del abismo interior, de negrísima especie, del que se escapa la bandada de sus dibujos e inscripciones caligrafiadas en absoluta soledad -"todo de fundición", a la vez tan graciosos y tan inquietantes-, que esperan desde hace tiempo un inventario completo y un análisis riguroso.» (André Breton,1955)
650 1 4 _aCrónica periodística
_2Lemb
_zColombia
942 _2ddc
_cBK
999 _c20946
_d20946